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En el marco del Día Mundial del Agua, la ingeniera Loida Villanueva, Coordinadora técnica de la UGP- PIASAR del MVCS, nos informa, en “Expertos a Tu Servicio”, cómo funcionan los sistemas alternativos de captación de agua y su impacto en comunidades rurales del Perú. 

¿Qué son los sistemas alternativos para captación de agua? 

Cuando hablamos de sistemas, nos referimos a las diversas alternativas que existen para tomar agua de una fuente, darle el tratamiento correspondiente, realizar la desinfección y finalmente trasladarla a las viviendas de todas las personas.

En realidad, tenemos tres tipos de fuentes. La primera, y la más conocida, son las fuentes superficiales, como ríos y lagunas. Mencionaste el caso de Sedapal, que utiliza un río como fuente superficial. También tenemos las fuentes subterráneas, que se encuentran principalmente en las zonas altas, donde el agua puede estar muy por debajo del subsuelo o, en algunos casos, llega a aflorar en la parte alta. Y, finalmente, tenemos una tercera fuente, que se utiliza sobre todo en la selva: la fuente pluvial.

¿Cómo funcionan estos sistemas? 

Lo primero que se hace es buscar una fuente. Si encontramos una fuente que está por encima de la población –es decir, a unos 50 o 100 metros de altura sobre esta–, hablamos de un sistema por gravedad. Se realiza una captación, una construcción específica para recoger el agua, y, según la calidad que presenta, esta se distribuye a un reservorio, y desde ahí va hacia las distintas casas. Eso corresponde a los sistemas por gravedad.

Pero también existen sistemas que requieren bombeo. ¿Cuándo se da esto? Cuando la fuente está a la misma altura de la población o por debajo. En estos casos, se utiliza algún instrumento adicional para que el agua pueda subir al reservorio y, desde allí, ser distribuida a la población.

El tercer tipo de sistema que tenemos son los sistemas pluviales, que aprovechan la lluvia. Estas son soluciones individuales para cada una de las viviendas, a diferencia de los otros dos sistemas. Este sistema de captación es muy interesante y, en los últimos años, se está impulsando bastante, sobre todo en la Amazonía. ¿Por qué? Porque son sistemas económicos y sostenibles, ya que no dependen de energía.

Lo que se hace en estos casos es aprovechar el techo de las viviendas, acondicionarlo para que recoja el agua de lluvia y la lleve a un reservorio. Este reservorio, que puede estar sobre el suelo, se llena y, luego, mediante una bombita manual que puede manejar el mismo poblador, se impulsa el agua hacia la parte superior del baño, donde está ubicada la UBS. A partir de ahí, se utiliza de forma personalizada en cada vivienda.

El sistema de agua de lluvia es un sistema netamente familiar y personal. No se implementa a nivel comunitario, sino como soluciones individuales.

¿Cómo funciona el sistema de captación de aguas subterráneas? 

En el caso de las aguas subterráneas, también se usan acá en Lima. Sedapal las utiliza bastante y, para ello, se apoya en estaciones de bombeo. Utilizan bombas que impulsan el agua desde debajo del suelo, permitiendo elevarla hasta cierto nivel y, desde ahí, trasladarla a un reservorio, y del reservorio a todas las casas.

El tema de si el agua recibe o no tratamiento va a depender mucho de su calidad. Cuando se encuentra una fuente, primero se evalúa si tiene la cantidad suficiente, y luego se analiza la calidad. Para eso existen los estándares establecidos por el MINAM. Si el agua cumple con el estándar de calidad A1, solo requiere una desinfección y no necesita tratamiento. Pero si es de tipo A2, sí se necesita una planta de tratamiento. Entonces, si el agua subterránea es de buena calidad, quizás solo necesite una desinfección. Pero si presenta algún elemento particular, requerirá tratamiento antes de ser llevada al reservorio.

¿Qué es un pozo tubular? 

Los pozos tubulares, en realidad, son estructuras profundas que permiten extraer el agua cuando esta se encuentra a cierta profundidad, generalmente mayor a 10 metros. Requieren bombas especiales.

Estos pozos se construyen perforando el suelo con tuberías de acero inoxidable y requieren toda una ingeniería, además de asegurar la disponibilidad del sistema eléctrico necesario para que sean sostenibles en el tiempo.

La profundidad depende mucho del acuífero. Por ejemplo, en la parte norte del Perú, existen pozos tubulares de 100 o 150 metros. En otras zonas pueden tener 20 o 30 metros. Es muy variable.

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Oficina General de Comunicaciones